I
Cuando el puñal
ha desgarrado el alma rota
y la hoja recoje
como tinta la sangre roja.
El arma que hiere
no es de hierro forjado
pero no hace daño la hoja
hacen daño las manos.
Sentimientos en la herida
cuando la misericordia
es solo un verso
entran en discordia,
el dejar morir al hombre,
el morir yo en su lugar,
el ser aire distante o
ser aire y cortar.
II
La luna en lo alto
dueña de las miradas
y que tan pocos han tocado
es a ella a quien vendo mi amor,
si algún día pudiese tocarla
con algo más que mi voz.
mientras tanto aquí, en la tierra
solo me queda escapar
sin poder esconder mis letras
ni mi cabeza de las miradas,
que se pierden en la luna
y se encuentran en la nada.
III
El ser humano es un arco tensado
listo para disparar.
Difícil es enterrar el arco
en un profundo manantial.
Un pequeño rincón para guardar lo que el alma no puede. Sigue mi blog de cerca y tendrás nuevas poesías, relatos y breves cuentos con los que te identificarás.
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miércoles, 21 de octubre de 2015
miércoles, 14 de octubre de 2015
Código
I
Es un lugar hermoso
sus árboles son de oro
y sus lagos de mármol.
Mis ojos la están vierndo
pero ni alma no puede,
yo no puedo tocarlo.
II
Quién fuese en su cordura un hombre,
que locura nos encierra en la muerte.
La muerte. Yo tan humano, y tú;
tú y tu sombra tan ausentes.
Pero percibo tu sombra como antaño,
fría la vuelvo a sentir pero hay algo,
algo nuevo que te ha transformado.
Me refugio en que vivo. Lo se porque
también se que a la vez muero.
Mi pulso late lento y firme
firme y lento llega a su entierro.
Por qué tengo que ser consciente
siendo tan sencillo ser animal
que además de vivo es diferente.
La muerte conoce y asesina.
También llega esta a los animales
pero entre hombrew y animal, diferencia,
ellos de la muerte nada saben.
III
Es un lugar hermoso
sus árboles son de oro
y sus lagos de mármol.
Mis ojos la están vierndo
pero ni alma no puede,
yo no puedo tocarlo.
II
Quién fuese en su cordura un hombre,
que locura nos encierra en la muerte.
La muerte. Yo tan humano, y tú;
tú y tu sombra tan ausentes.
Pero percibo tu sombra como antaño,
fría la vuelvo a sentir pero hay algo,
algo nuevo que te ha transformado.
Me refugio en que vivo. Lo se porque
también se que a la vez muero.
Mi pulso late lento y firme
firme y lento llega a su entierro.
Por qué tengo que ser consciente
siendo tan sencillo ser animal
que además de vivo es diferente.
La muerte conoce y asesina.
También llega esta a los animales
pero entre hombrew y animal, diferencia,
ellos de la muerte nada saben.
III
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